Reseña: Glow 1 x 03 “Es lo único que tengo”

Sam Sylvia escribe un guión. En el camino recibe a su ex esposa. Se nota que anda de malas y es un tipo solitario. Sam llega al hangar donde entrenan y se encuentra con un helicóptero. Así es como conocemos al productor, Sebastian Howard (Bash), un chico adinerado que se emociona con la lucha libre. Pasamos a la primera lectura del guión de las chicas de GLOW. Ruth queda relegada a leer las partes descriptivas del guión pero súbitamente le llega la oportunidad de leer una parte importante. La ira de Kuntar aburre a Bash y pide un descanso para armar una fiesta en su casa de Malibú. Ruth intenta saltarse la recepción pero es obligada por Sam.

La fiesta tiene un robot que reparte alcohol y drogas. Todas las chicas anda fascinadas con la casa. Ruth intenta mantener la distancia pero se cruza con Debbie y recibe unas palabras poco amistosas de su ex mejor amiga. Sam y Bash tienen la primera discusión director – productor sobre la forma en que se maneja la narrativa de GLOW. Dash quiere más personajes como el Iron Sheik y no narrativas de horror futurista que fue la propuesta de Sam.

Bash planea una fiesta de disfraces y comienza a hablarle a las chicas de encontrar un personaje para cada una dentro del mundo de la lucha libre. Ayuda a las jóvenes a escoger sus vestuarios. Mientras tanto en otro ambiente de la casa llegamos a un punto importante de la trama de la serie. Debbi se quiebra luego de beber mucho y decirle al asistente de Bash que odia a su esposo y que quiere dejarlo pero no sabe qué será de su futuro luego. Le duele volverse loca por confiarle tanto y sentirse traicionada. Al final reconoce que se siente sola y no tiene con quien hablar sobre el tema pues Ruth era su mejor amiga y ahora ya no lo es más. El asistente de Bash le da a Debbie un balde para que vomite y va por ayuda para llevar a la rubia a un taxi. Junto a Ruth la embarcan rumbo a su casa. Debbie repite dos veces “ella no es mi amiga” ante la cara de desconcierto de Ruth que solo atina a afirmar la frase.

Bash intenta presentarle a Sam su visión de GLOW con las chicas producidas como personajes exóticos, estrafalarios, estereotipos de culturas, etc. Discuten. Bash admite que contrató a Sam porque nadie más lo contrata y que sus guiones son complicados. Sam manda todo a la mierda. Se va. Ruth lo persigue. Le dice que no quiere que el proyecto fracase porque es lo único que tiene. Le explica a Sam que podría funcionar el enfoque de personajes en la lucha libre. Sam regresa y se disculpa a su manera con Bash. A cambio de hacer GLOW con el nuevo desarrollo de personajes le pide a Bash que produzca una película suya.

Las chicas tienen la primera prueba de personajes frente a cámaras. La asiática guerrera samurai, la árabe asesina, la bella americana rubia, la morena rapera, etc. La única que falla y no tiene un personaje que pega es Ruth. Suena la campana y vamos al capítulo cuatro.