Maneras de ser un héroe: Tony Stark

La pantalla grande hoy en día está llena de superhéroes, en este espacio intento entender mejor a cada uno de ellos y qué los hace tan interesantes.

Por Stephanie Callegari

Tony Stark no inicia su historia siendo un héroe, pero se convierte en uno.

Derechos de imagen: Marvel Studios

La primera vez que vemos a Tony Stark, él tiene un vaso de whiskey en la mano y AC/DC está sonando a todo volumen. A primera vista, Tony es la personificación de “ser cool”: Nadie tiene tanta confianza ni es tan listo ni tan encantador como él. Es una fantasía superficial de lo que debe ser vivir como un genio playboy millonario. Sin embargo, cuando lo conocemos mejor y (más importante) cuando él se conoce mejor a sí mismo, vemos que es mucho más complejo e interesante de lo que parece.

Pero para llegar ahí, Tony es puesto a prueba. Mientras está en un viaje de negocios mostrando misiles de guerra que su propia empresa fabrica y vende, los pecados de Tony Stark lo alcanzan. O mejor dicho, explotan en su cara, pues literalmente su propia bomba explota frente a él. Esto debido a que un grupo terrorista decide secuestrarlo para que cree armas para ellos. El karma nunca fue más claro en una película de superhéroes.

Ese secuestro será el primer gran evento de cambio para el personaje. Hasta ese momento la vida de Tony Stark había sido una fiesta interminable donde no tenía que detenerse a pensar en las consecuencias de sus acciones. Tampoco tenía que detenerse a pensar en sus miedos ni inseguridades. En vez de eso, usaba una armadura de sarcasmo y mantenía a todos a distancia.

Pero hay algo en ser secuestrado y pasar meses en una cueva que pone las cosas en perspectiva.

Después de crear su primera armadura de Iron Man, Tony escapa de su encierro y regresa a casa listo para anunciarle al mundo que su empresa ya no fabricará armas. Ya no puede ignorar las cosas terribles que sus creaciones son capaces de hacer. Es la primera que vemos al personaje atormentado por la culpa, pero no será la última. Esta culpa es su principal motivación para convertirse en Iron Man. La frase sobre gran poder y gran responsabilidad le pertenece a otro superhéroe, pero Tony también la encarna. Sabiendo que tiene la capacidad y los recursos para pelear él mismo, no puede ignorar las cosas terribles que pasan en el mundo, así que toma la decisión de ser un superhéroe.

Pero hay algo más que culpa haciendo que Tony pase todo su tiempo creando armaduras y atrapando misiles. Tony de verdad parece disfrutar ser un superhéroe. ¿Y quién no lo disfrutaría? Tony vuela por los aires, la gente lo adora y AC/DC parece empezar a sonar cada vez que aparece en algún lugar. Ser un superhéroe es genial.

Derechos de imagen: Marvel Studios

El siguiente gran evento de cambio pasará un par de años después. La armadura de Iron Man es una gran arma, pero no hace a Tony invencible. Y nada pudo haber preparado a nuestro héroe para lo que ocurre en Avengers.

Un villano que podría o no ser un dios nórdico aparece a la Tierra, le lava la mente a un montón de gente y abre un portal a través del cual llega un ejército alienígena para invadir nuestro mundo. En el momento más heroico del personaje hasta la fecha, Tony decide atrapar un misil que va a destruir la ciudad de Nueva York. Se despide de su amada novia y, cargando el misil, cruza el portal interespacial que está a punto de cerrarse para que el misil explote del otro lado.

Justo antes que se cierre el portal, Tony cae desmayado devuelta a la Tierra, donde Hulk lo atrapa. Sobrevive, pero nunca volverá a ser el mismo. Ser un superhéroe nunca volverá a ser tan divertido como en esos años iniciales. Los posibles peligros del universo son demasiado grandes y Tony ya no se siente confiado de poder enfrentarlos todos.

Derechos de imagen: Marvel Studios

Cuando le quitas la armadura a Iron Man lo que en realidad queda es una persona. Un humano que, como cualquier otro, siente miedo. En la última entrega de su trilogia, Tony no puede ignorar el tumulto en el que se encuentra su mente. Empieza a pasar días enteros sin dormir, cuando sí duerme, tiene pesadillas y además empieza a sufrir de ataques de pánico. El arrogante genio que está acostumbrado a poderlo todo, no sabe cómo lidiar con esto. El abrirse a sus propias emociones y a las personas que quieren ayudarlo se vuelve un reto comparable con luchar contra ejércitos alienígenas. Pero lo intenta, y logra avanzar en lo que es un largo proceso de madurez.

Aún así, miedo y culpa siguen siendo fuertes constantes en la historia de Tony. A veces, su obsesión por proteger el mundo de todo peligro lo lleva a tomar malas decisiones. Como cuando quiere crear una inteligencia artificial para proteger el mundo y, en vez de eso, crea a Ultron, una inteligencia artificial genocida. Por otro lado, su culpa lo lleva a no confiar en sí mismo. Como cuando es enfrentado por la madre de un niño que murió debido a Ultron y esto lo lleva a decidir que los superhéroes deberían ser controlados por el gobierno.

No me cabe duda que una parte de Tony Stark desearía ya no ser un superhéroe. Preferiría casarse con Pepper y dejar que la nueva generación se encargue de cuidar el mundo. Pero una vez que te vuelves uno de los mayores superhéroes del planeta, no puedes simplemente dejar de serlo. No mientras el mundo te siga necesitando. Cuando la guerra por el futuro del universo toca su puerta, Tony contesta.