Maneras de ser un héroe: Natasha Romanoff

Esta es el tercer artículo de una serie intentando entender mejor a los superhéroes de la pantalla grande y qué es que los hace tan interesantes.

Mientras que Tony Stark y Steve Rogers tienen sus propias películas a través de las cuales vamos conociendo a sus personajes, conocer a Natasha Romanoff no es tan fácil. Su pasado, lo poco que llegamos a conocer, se va contando en partes y la ex-asesina rusa convertida en heroína es un enigma en constante cambio.

Natasha es introducida como Natalie Rushman, una nueva empleada de Stark Industries. Es joven y hermosa, también es sorpresivamente buena peleando cuerpo a cuerpo. Y los hombres que la conocen quedan demasiado distraídos por su belleza como para tomarla en serio. Desde el principio vemos la habilidad de Natasha para ser subestimada.

“Natalie” no tiene problemas logrando acercarse a Tony Stark. Sin nunca salirse de su papel como asistente, ella lo llega a conocer lo suficiente como para hacer un reporte entero sobre su personalidad. Además, aprende cómo funciona el traje de Iron Man y sin duda varios otros secretos relacionados a la empresa del poderoso multimillonario. Aunque Natasha tiene muchas habilidades de combate y artes marciales, su habilidad para mentir y adquirir información es una de las más impresionantes, destacándose así de sus demás compañeros heroicos.

Pero es que Natasha no está acostumbrada a parar entre superhéroes, ella se la pasa entre espías. Descubrimos, junto a Tony, que “Natalie” es en realidad una espía de S.H.I.E.L.D. y que trabaja de cerca con Nick Fury. La verdadera personalidad de Natasha parece fría y calculadora, pero con el transcurso de las películas nos damos cuenta que la fachada fría de superespía no es más que otro de los papeles que interpreta esta heroína.

Es fácil ver a Natasha y no ver más allá que la femme fatale superespía que no existe para más que sus misiones. Así es como es introducida en Iron Man 2 y viendo la película así como la publicidad (que se concentraban en su curvas), no hay motivo para creer que es más que eso. Aunque todos los héroes son sexualizados hasta cierto punto, ninguno hasta el punto que Natasha lo fue. Es cierto que usa su apariencia en su ventaja, aparentando inocencia o utilizando su sexualidad según sea necesario. Pero eventualmente son su resiliencia y el amor que le tiene a sus compañeros las cualidades que marcarán al personaje.

Lo que sabemos de Natasha es que en algún momento de su infancia empezó a ser entrenada por la KGB para ser una espía y una asesina para los soviéticos. Se le enseñó ballet, se le enseñó a hablar varios idiomas, se le enseñó a asesinar y además fue esterilizada sin su consentimiento. Y Natasha fue muy buena en todo lo que se le enseñó; al punto que se ganó el nombre de Black Widow, el alias para una mujer que es experta en seducir y asesinar hombres. Eventualmente, conoció a Clint Barton quien debía asesinarla, pero en vez de eso la decide reclutar. Así que Natasha abandonó su vida de asesina para los soviéticos y se volvió una agente de S.H.I.E.L.D. Desde ahí, Natasha ha sido motivada por la culpa que siente por sus crímenes pasados.

Cuando los Avengers se juntan por primera vez en el 2012, vemos que Natasha no es tan fría como parecía. La espía que parece tener todo siempre bajo control, es también capaz de sentir miedo. Y en realidad pasa gran parte de sus batallas con los Avengers sintiendo miedo y sintiéndose fuera de su elemento. Sin embargo, se enfrenta a este miedo para salvar las vidas de inocentes. Y también para proteger a las personas que le importan, es especial a Clint quien se volvió su amigo más cercano.

Natasha no tiene superpoderes, ni un supertraje con inteligencia artificial y su entrenamiento de espías no incluyó pelear contra aliens, pero aún así siempre decide ser parte de la batalla para salvar el mundo. Y no es que ella no sepa que sus pistolas y combate cuerpo a cuerpo no son suficientes para vencer supervillanos, pero es que aún así decide ser parte de la pelea.

En Captain America: Winter Soldier (que funciona como un thriller de espías mucho más realista que Avengers) volvemos a ver a Natasha en su estado de confort: Trabajando como espía para S.H.I.E.L.D. Pero es en esa misma película donde el mundo de Natasha se viene abajo. Ella había trabajado para la organización de espías intentando hacer amendas por todos los asesinatos que cometió, pero esa misma organización no es más que una fachada para un grupo de asesinos que quieren controlar el mundo. Natasha se enfrenta a esta revelación y ayuda a desmantelar la organización y al hacerlo tener que, una vez más, empezar desde cero.

Esta película también es la que mejor intenta definir a Natasha, aunque al intentarlo solo prueba lo difícil que es definir este personaje. Natasha aprendió desde muy pequeña a perder su propia identidad y volverse una herramienta. Ella no está atada a una idea única de si misma, sino solo a lo que sea necesario en cierto momento. Una espía para S.H.I.E.L.D., una superhéroe para los Avengers o una amiga para Steve Rogers. En una escena a solas con este último, ella le dice “La verdad es una cuestión de circunstancias, no es todo para todas las personas todo el tiempo. Y yo tampoco.”. Tal vez esa es la única forma de definir a Natasha Romanoff.

Es irónico que ella intente ayudar a Steve a encontrar una vida fuera del trabajo, porque Natasha nunca (ni siquiera cuando era niña) ha tenido una. Nick Fury, Clint Barton y el resto de los Avengers no son solo sus compañeros, sino también se convierten en su familia, la única que ha conocido. Una por la que sería capaz de todo.

Natasha que empezó su viaje siendo fría y distante, se abrió a este grupo de personas y las adoptó como su familia. Aún cuando ellos se separan, aún cuando Tony y Steve abandonan la vida de superhéroes y cuando Clint se pierde en la venganza, Natasha no abandona su puesto. De entre todos los personajes, es ella quien se preocupa más por los Avengers y quien más quiere que continúen. Cuando alguien tiene que sacrificarse para salvar a parte de esa familia, ella no duda en hacerlo.