Disney compró Fox: aquí las preocupaciones

Hace unos días se hizo oficial la tan comentada compra de la Twenty-First Century Fox Inc (en adelante FOX) por parte de The Walt Disney Company (en adelante DISNEY) por la suma de 52.400 millones de dólares. Un gran sector del público aficionado al cine, series y entretenimiento en general ha estallado en aplausos ya que esto se traducirá (probablemente) en la incorporación al poderoso “Marvel Cinematic Universe” (MCU) de personajes populares como “Los 4 Fantásticos” o los “X-Men”. Si bien también me emocionan estas apariciones (y que realmente podamos ver una decente película de “Los 4 Fantásticos”, existen un par de factores que me incomodan y preocupan producto de esta megacompra.

1.- La compra de FOX por parte de DISNEY afectaría la creatividad cinematográfica

Ante, el blockbuster era sinónimo de “espectacularidad sin cerebro”, producto de las películas de Michael Bay y otros. Esto no ha cambiado del todo (gracias, Transformers y Vin Diesel), pero en los últimos años el blockbuster se envalentonó y empezó a contar historias entretenidas pero que también dejaban algo para pensar y conversar; en ese sentido, el blockbuster volvía a sus orígenes: “Jaws” (“Tiburón” en Latinoamérica, es tal vez el primer blockbuster de verano y a la vez una de las mejores películas de ese maestro llamado Steven Spielberg).

En ese sentido, gente como Christopher Nolan apareció para darnos un “The Dark Knight” (una película de superhéroes que además contaba otras cosas) o un “Inception”, pero también aparecieron estudios que se “compraron el pleito” para contarnos estas historias de explosiones que a la vez nos transmitían algo. El mejor ejemplo de ello es tal vez la trilogía más sólida de los últimos tiempos: la nueva saga de “El Planeta de los Simios”. Esta saga le debe tanto a Andy Serkins como a aquellos ejecutivos de Fox que se arriesgaron no solo a hacer una nueva versión de un clásico norteamericano, sino a contarnos historias contemporáneas a partir de ella; por eso es que por tres películas hemos visto las aventuras del simio líder César y el relato por el desarrollo, la supervivencia, la evolución, la familia, la guerra, y la convivencia armónica. Es, literalmente un “remake” con harto CGI, pero a la vez es de las mejores trilogías del siglo XXI.

La gran pregunta es si la compra de FOXC por parte de DISNEY afectará esta creatividad que entretiene y hace reflexionar. Tal vez no con películas como la de los Simios, pero sí en el campo de superhéroes. Mientras que el MCU (con todo lo sólido que es) se ha encargado de desgastarse y aburrirnos de repetición (veamos solamente el 2017, con las entretenidas pero mediocres “Guardianes de la galaxia 2” o “Spiderman: Homecoming”), otro estudio se dispuso a revitalizar el sub-género de superhéroes relazando una mezcla de géneros: Pasó con “Deadpool” el año pasado (una mezcla de película de superhéroes con comedia gamberra, que luego destiló el MCU con Homecoming y Thor 3) y con “Logan” (un western crepuscular que bien pudo haber dirigido Clint Eastwood).

La gran pregunta es: ¿Seguiremos viendo productos atrevidos y que no caigan en la fórmula como “Deadpool” y “Logan”? o más bien ¿Seguiremos teniendo héroes que por “default” caigan en la “fórmula MCU?”.

2.- La compra de FOX por parte de DISNEY afectaría la creatividad televisiva

Este punto preocupa en particular porque al adquirir FOX, DISNEY se ha hecho dueño de dos vehículos muy importantes en materia televisiva: FX y Hulu (que más que TV, es una plataforma de “stream”). FX fue creada originalmente por FOX para que sea una rama televisaba destinada a los “hombres” (algo propio del siglo pasado), y empezó a destacar con series de corte arriesgado como el maravilloso policial “The Shield”. Pero poco a poco comenzó a sacarse esta imagen de “canal para hombres” y ha evolucionado al punto que es actualmente la cadena de cable básica más potente de la parrilla televisiva norteamericana.

Los variados títulos de FX incluyen productos que van desde dramas de suspenso (The Americans), series de terror (American Horror Story), comedias showrunneadas por mujeres sobre madres solteras (Better Things) o dramedias showrunneadas, escritas, dirigidas y protagonizadas por afroamericanos (Atlanta). Incluso se atreven a darle libertad artística a creadores tan disímiles y geniales como Noah Hawley (autor de la maravillosa “Fargo” y la interesantísima “Legion”, que es curiosamente una serie ambientada en el universo X-Men) y Ryan Murphy (que está detrás de esos éxitos con crítica social como fueron “American Crime Story: The People Vs OJ Simpson” y “Feud”). La pregunta es ¿Disney, que mantiene casi siempre la corrección política ante todo, se seguirá arriesgando con este tipo de series y creadores?

Esto preocupa más en el caos de Hulu (FOX era dueño del 30% de dicha empresa), que es la primera plataforma de streaming que ganó el Emmy a Mejor Serie Dramática con una de las mejores series del 2017: “The Handmaid’s Tale” (en adelante THT). Basada en una novela de Margaret Atwood, “THT” es una serie que cuenta, básicamente, cómo en un futuro distópico (¿o no tanto?) se conforma un nuevo tipo de Estado que despoja a las mujeres de casi todos sus derechos, clasificándolas en distintos tipos de trabajo forzoso, en al muchas de ellas (las Handmaids del título) solo sirven para procrear hijos con los hombres que lideran el gobierno. Esta potentísima serie no solo tiene un mensaje actual muy poderoso, sino que además se atreve a contar la historia tal cual sería: con desgarro y sin adornos. La pregunta es ¿Seguirá DISNEY otorgando absoluta libertad creativa a este tipo de productos para contar sus historias? Al fin y al cabo, como casi todas las empresas poderosas hoy por hoy, DISNEY sigue siendo manejada por los mismos hombres blancos y viejos de siempre.

Aunque el panorama no es del todo desolador, ya que es esta misma Disney la que por ejemplo ha demostrado un interesante empoderamiento de mujeres en productos mainstream como, sin ir más lejos, la nueva saga de “Star Wars” (protagonizada por una mujer, un afrobritánico y un guatemalteco). Ojalá que el tiempo pruebe lo contrario y que DISNEY, ahora sí amo y señor del entretenimiento comercial del siglo XXI, pueda dosificar sus productos y no pretender que todos los que estamos sentados frente a sus pantallas somos niños de 6 años (con el perdón de los niños).