El cine de superheroínas: de Supergirl a Captain Marvel

Le debemos a los cómics la inclusión de un subgénero cinematográfico que actualmente ha alcanzado la cima de su impacto cultural: el cine de superhéroes.

En 1978 tuvimos la primera película de este subgénero dirigida por Richard Donner, Superman. Aunque encontramos un gran antecedente en las películas seriales de finales de los 30s y casi todos los 40s. Todas enfocadas en hombres llenos de capacidades sobrehumanas y/o dotados de una gran inteligencia:  Mandrake The Magician (1939), Adventures of Captain Marvel (1941), Batman (1943), The Phantom (1943), Captain America (1944), and Superman (1948).

En 40 años de existencia del subégenero hemos tenido aproximadamente 83 películas de superhéroes. De ellas, solo cuatro han sido protagonizadas por mujeres, y no es que no haya habido material en cual basar estas películas. Por ejemplo, Catwoman hizo su primera aparición en el 40 en Batman #1, Wonder Woman en 1941 en Superman All Stars #8, Supergirl en el 59 en Action Comics #252 y Elektra en el 81 en Daredevil #168. Esto por mencionar a los personajes en los que se han basado las únicas películas sobre superheroínas. Aunque, Catwoman no es una heroína per sé, es un personaje femenino importante del mundo de los cómics. Tres de las cuatro películas mencionadas tienen en común malas historias, malos guiones, malas actuaciones y mala dirección, por consiguiente tuvieron mala recepción por parte de la crítica y del público. Supergirl tuvo un 4.1/10 de score en Imdb, Catwoman 3.3/10, Elektra 4.7/10 y recién Wonder Woman 7.5/10 en la misma página.

Hasta hace algunos años, el argumento que utilizaban los ejecutivos de los grandes estudios para negarse a una película centrada en una superheroína era que el público no pedía ese tipo de historias, estaban condenadas a fracasar en la taquilla y básicamente eran pérdida económica, en otras palabras era un círculo vicioso creado por los estudios y alimentado por ellos para no asumir ese tipo de reto subestimando a la audiencia.
Aunque, a nivel cinematográfico Marvel ha tenido la delantera en integrar personajes femeninos, casi todas las historias alrededor de ellas han sido superficiales por decir lo mínimo. En el 2015 hubo una mini campaña en favor de tener una película centrada en Black Widow. El programa Saturday Night Live presentó un trailer parodia de lo que sería la película a manera de crítica hacia cómo se presentaban los personajes y cómo se creía que el público esperaba este tipo de películas. Sin embargo, todos estos esfuerzos no fueron en vano.
No fue hasta el año pasado, 33 años después del lanzamiento de la primera película de superheroínas, que por fin nos presentaron una historia sólida, con un argumento creíble y un guion que supera de lejos a los grandes títulos del MCU y el DCEU. Esto no es gratuito, hay una gran campaña en Hollywood liderada por las actrices más importantes del medio que busca crear diversidad de roles para las mujeres, se está forjando un cambio necesario que las posiciona a la cabeza de películas que presentan historias diversas e interesantes. Por ello, no sorprende que a partir del éxito de Wonder Woman, tengamos un total de cuatro películas de superheroínas para los próximos tres años, estamos hablando del mismo número de películas estrenadas desde 1984 hasta 2017 pero ahora en un lapso de 4 años. La más cercana a estrenarse es Dark Phoenix en mayo de este año, además de Ant-Man and The Wasp. Mencionamos esa última película porque a pesar de no ser centrada en el personaje femenino, es la primera película del MCU que tiene como coprotagonista a una mujer. Luego en el 2019, tenemos el estreno de Wonder Woman 2, con Patty Jenkins en su dirección.

Sin embargo, el estreno que nos emociona en estos días es Captain Marvel, también programado para el 2019. Hace unos días se filtró la primera foto de Brie Lasson en el traje de Carol Danvers.  Los fans no tardaron en llevar el debate sobre la película de Capitán Marvel a dos aspectos específicos.  Primero, se quejaron por la elección de los colores del traje que usa Carol Danvers en la primera foto que ha publicado la producción de la película. La queja consistía en que no eran los colores del traje original porque en la image se le ve usando un atuendo que pasa por matices de azul y verde que se asemejan a los colores del uniforme de los Kree y se cree que ella usará al principio para luego llevar el traje que todos conocemos.  Aunque, el punto que más controversia causó fue la crítica al aspecto físico de Brie Larson. Los comentarios se centraron en señalar que se encontraba subida de peso.  Lo cual nos debería importar poco o nada. Otra vez, nos encontramos con críticas de forma más que de fondo, lo mismo lo vimos con Gal Gadot porque consideraban que no tenía el físico de Wonder Woman. Esto es negativo porque reduce la representación de la mujer, y en este caso de las superheroínas, a cánones de belleza impuestos por una cultura machista, relegando a un segundo plano todo lo que pueden aportar a las historias con sus poderes y su personalidad. Lo cual, a la larga no nos sorprende puesto que todos esos personajes fueron creados y dibujados por hombres los cuales proyectaban sus imposibles estándares de belleza en dichos personajes. No podemos negar que ha empezado a sentirse un cambio, desde la creación de superheroínas que son mucho más que apariencia, tenemos a Faith Herbert, Jessica Jones, Bobbi Morse, y muchas otras.  Queda mucho camino por recorrer en lo que respecta a la representación femenina en el cine. Particularmente el subgénero de superheroínas es una arista de un fenómeno más grande, pero ya estamos viendo cambios por parte de los estudios, toca hacer nuestra parte y pedirle más a las historias, y superar la fijación que tenemos en el físico de los personajes.